A fines del año 2012 fue publicado en la revista “Experimental Brain Research” una investigación realizada por la Universidad Politécnica de Milano, el Instituto Teletón y la Universidad de Chile en un proyecto llamado NICE. Los autores principales son la PhD en Bioingeniería Chiaria Rigoldi, PhD© Erika Molteni y el Klgo. Claudio Rozbaczylo.
I. Introducción.
La Parálisis Cerebral (PC) es un término que abarca un grupo de
enfermedades no progresivas con
impedimentos motores o síndromes secundarios a daño cerebral en etapa de
desarrollo temprano. Presenta una gran dificultad de análisis por sus
características muy heterogéneas incluyendo la presencia de daño cognitivo, sin
embargo el impedimento en la función de la mano es a menudo el síntoma más
incapacitante en los niños reduciendo su calidad de vida (Beckung and Hagberg, 2002).
Investigaciones del control del miembro superior en el lado
contrario a la lesión en pacientes con hemiparesia ha revelado varios déficit
motores característicos debido a espasticidad que afecta el lado hemipléjico
como: a) Dificultad en la coordinación de los movimientos distales, b) Mayor
duración del movimiento, y c) Disminución de la precisión de alcance(Rönnqvist and Rösblad, 2007)
Por otro lado, estudios previos ha demostrado que el desarrollo del cerebro humano puede ser más efectivo en realizar las compensaciones en sucesos pre y perinatales que en el adulto. Además, mientras las proyecciones cortico-espinales motoras son bilaterales durante el embarazo, con el desarrollo disminuyen las proyecciones ipsilaterales. No obstante, se ha observado en niños con PC, que mantienen la presencia de estas últimas, permitiendo al hemisferio contrario a la lesión tomar el control del lado parético, dando las bases para la reorganización motora (Staudt 2010).Por esto, se propone que la plasticidad dependiente de la actividad puede jugar un rol en la evolución de los signos clínicos de la disfunción motora en niños con PC.
Por otro lado, estudios previos ha demostrado que el desarrollo del cerebro humano puede ser más efectivo en realizar las compensaciones en sucesos pre y perinatales que en el adulto. Además, mientras las proyecciones cortico-espinales motoras son bilaterales durante el embarazo, con el desarrollo disminuyen las proyecciones ipsilaterales. No obstante, se ha observado en niños con PC, que mantienen la presencia de estas últimas, permitiendo al hemisferio contrario a la lesión tomar el control del lado parético, dando las bases para la reorganización motora (Staudt 2010).Por esto, se propone que la plasticidad dependiente de la actividad puede jugar un rol en la evolución de los signos clínicos de la disfunción motora en niños con PC.
Fig. 1 La hipótesis de control ipsilateral. A la izquierda el control motor normal, en la que el hemisferio recibe la retroalimentación del brazo contralateral y se emite el comando para el brazo contralateral. A la derecha un control ipsilateral, en el que el hemisferio recibe la retroalimentación tanto del brazo afectado como el menos afectado y emite el mandato a los dos brazos.
II. Sujetos y método.
Los sujetos con PC y controles (sin patologías) fueron sentados
frente a la pantalla de un televisor, al sonar una señal de ruido los sujetos reaccionaban tocando la
nariz roja de un payaso que aparecía en la pantalla. En este estudio, se midió
la Velocidad de Reacción (VR) y Precisión del Gesto Motor (PGM) a través del
sistema VICON de cámaras infrarrojas de alta resolución del Laboratorio del Movimiento
Humano de la Escuela de Kinesiología de la Universidad de Chile y la actividad
Electroencefalográfica (EEG). Para simplificar el análisis, el movimiento se
dividió en 3 fases: a) Fase de Ida, FI; b) Fase de Ajuste, FA; y c) Fase de
regreso, FR.
Se evaluaron 21 niños con PC y Hemiplejia
espástica de la Teletón de Santiago de Chile (edad media y desviación estándar
de 10,33 ± 1,62 años) para conformar el grupo con PC. El grupo control estaba
compuesto por 10 sujetos sin patologías (36,24 ± 6,43) medidos en Italia con el
mismo protocolo.
III. Resultados
El análisis estadístico reveló que tanto el miembro afectado como el menos afectado presentan valores menores de FI que los controles (p<0,05), mientras que sólo en la extremidad afectada se observó una mayor duración para el FA, en comparación con la extremidad menos afectada y los controles. Con respecto a la eficiencia para apuntar, la extremidad afectada mostró mayor gasto energético para realizar le mismo gesto motor, lo que refleja menos eficiencia en relación a la extremidad no afectada.
Los parámetros NMU describen la suavidad del movimiento y muestran
cómo la extremidad afectada presenta movimiento menos suave que la no afectada,
y ambas a su vez presentan movimientos menos suaves en comparación con los controles.
En relación a la Velocidad Media del Movimiento (VMM), hay diferencias
significativas entre la extremidad más afectada y la menos afectada, mientras
no hay diferencias en relación a la velocidad peak. Ambas extremidades
revelaron una velocidad peak menos que la de los controles.
El SK es el % del tiempo total durante el cual los sujetos
presentaron velocidad peak. Los valores SK de la extremidad menos afectada en
comparación con la afectada y los controles fueron mayores revelando que el
tipo de velocidad se desplaza y los mecanismos de los movimientos finos y
gruesos están alterados. Por otro lado, el Análisis EEG pone en evidencia que 11 niños (52,38%) tuvieron activación bilateral en la banda mu , mientras se realiza la tarea y los 10 niños restantes (47,61%) mostraron una prevalente activación unilateral (ver paper para mas detalle).
El presente estudio es aclarador respecto que la cinemática de la extremidad menos afectada no es utilizable como control para determinar el estado de la más afectada. Este hallazgo es de impacto primario y pone en duda la reorganización del cerebro después de la lesión.
Estos resultados van en la misma línea que los obtenidos por Van Der Heide et al (2005), donde se observó que la extremidad menos afectada tenía una cinemática peor en comparación con sujetos sanos.
Artículo: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23111429
Si desea revisarlo a cabalidad, enviar un mail a Investigacion.kine.uchile@gmail.com
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Referencias
Beckung E, Hagberg G (2002) Neuroimpairments, activity limita-tions, and participation restrictions in children with cerebral. palsy. Dev Med Child Neurol 55:309–316
Rönnqvist L, Rösblad B (2007) Kinematic analysis of unimanual reaching and grasping movements in children with hemiplegic cerebral palsy. Clin Biomech 22:165–175
Staudt M (2010) Reorganization after pre- and per-inatal brain lesions. J Anat 217:469–474
Van der Heide JC, Fock JM, Otten B, Stremmelaar E, Hadders-Algra M (2005) Kinematic characteristics of reaching movements in preterm children with cerebral palsy. Pediatr Res 57:883–889

